Para el año de 1789 el conde de Revillagigedo tomo posesión del cargo de Virrey, por la necesidad imperiosa de formar a la juventud en el campo de la minería ya que el país pasaba por una fuerte crisis por los rezagos en los avances técnicos, jurídicos y sociales en ese ámbito, tuvo como prioridad la creación del Colegio de Minería, parte importante del entonces ya Tribunal de Minería , para realizar su importante función el Tribunal de Minería necesitaba un lugar propio, al no contar con un edificio adecuado se decidió comprar un solar al extremo poniente de la ciudad, sobre la calzada de Tlacopac y perteneciente a la Real Academia de San Carlos, un gran terreno de 114 varas de longitud hacia su frente y 94 de latitud en todo su fondo, llamado Milpantongo, “junto a la milpita”.
Para su construcción concursaron dos proyectos, uno firmado por don Manuel Tolsá, entonces encargado de la terminación de las obras de la Catedral Metropolitana y otro por don Esteban González, ambos constructores de la ciudad de México, ganando el propuesto por Tolsá y quedando González con la administración de la obra. Tolsá levanto un vasto y monumental palacio, conocido hoy como el Palacio de Minería concluido en 1811 arquitectónicamente destacan sus fachadas y el espléndido patio con su gran escalera imperial al fondo, así como la estatua conocida como el caballito ubicada en la explanada del inmueble, actualmente el Palacio de Minería es reconocido como la obra cumbre del arte Neoclásico del siglo XIX en México y una de las más visitadas por turistas nacionales y extranjeros.
El 14 de septiembre del año 1847 el ejercito norteamericano ocupa la ciudad de México y parte de sus tropas toma el Palacio de Minería como cuartel, siendo liberado tras la firma del tratado de Guadalupe el 12 de junio de 1848 cuando el ejercito norteamericano abandono la Ciudad de México.
Con la invasión francesa y la entrada del Régimen Imperial, el 31 de mayo de 1863 se mando cerrar el colegio y en agosto del mismo año se abre nuevamente ya con el nuevo nombre de Escuela Imperial de Minas. El 20 de
junio de 1867 tras la entrada de las tropas republicanas el palacio es nuevamente cerrado y usado como prisión de generales y jefes imperialistas, así como cuartel de una parte del ejército republicano, 43 días después es
liberado y se reabre el colegio.
Con la Ley Orgánica de Instrucción Pública del 2 de diciembre de 1867 se dio una reforma educativa muy profunda donde se fundió en un solo organismo todas las ramas de la ingeniería de aquel entonces, incluida la relacionada con la minería. Por esta ley, los cursos preparatorios para la carrera de minero pasaron a la Escuela Nacional Preparatoria y el Colegio de Minería perdió su carácter y hasta su nombre, a partir de entonces la institución se llamó Escuela Nacional de Ingenieros. Y a partir de entonces también, el edificio sufrió todos los cambios y alteraciones impuestos por esa escuela, incluida la destrucción de los patios interiores del lado poniente, convertidos en uno solo para dar alojamiento a una piscina.
Otras funciones, por ejemplo en 1926 la empresa Byrne Brothers instaló un laboratorio para dar servicio a la entonces incipiente construcción de carreteras, en 1937 sede del centro coordinador el laboratorio de la
Comisión Nacional de Caminos, la Secretaría de Agricultura y Ganadería ocuparon buena parte del Palacio desde 1877 hasta 1974.
En 1971 se convirtió en el Centro de Educación Continua de la Facultad de Ingeniería, en ese mismo año y derivado del deterioro y del mal estado del inmueble, se integró el Patronato de Restauración del Palacio de Minería y el 26 de agosto de 1976, en una importante ceremonia, El Consejo Directivo de la Sociedad de Ex-Alumnos de la Facultad de Ingeniería en presencia del presidente de la República quien asistió como testigo, hicieron entrega de la obra terminada a la Universidad Nacional Autónoma de México.
Actualmente el Palacio de Minería cuenta con varios recintos que por su belleza y características son solicitados para ser sede de varias actividades académicas y culturales como la ya famosa Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.