Valeria Castillo

Escrito por:

Fashion enthusiast, storyteller y fiel creyente de que la inspiración se esconde en los lugares más inesperados.

Tezza 9444

“A veces, la mejor manera de avanzar es volver al lugar donde tu corazón se sintió en casa por primera vez.”

Volver a Nueva York fue como volver a mí. Entre calles que parecían sacadas de una película, cafés donde el tiempo se detiene y carteles que me recordaban mis sueños, encontré algo que había estado buscando sin darme cuenta: inspiración.
Hay algo en la magia y el caos de esta ciudad que te despierta. Todo se mueve rápido, pero al mismo tiempo te enseña a mirar con calma. En medio del ruido, las luces y las prisas, aprendí a detenerme, observar y disfrutar de cada momento como si fuera una escena hecha solo para mí. Cada rincón me invitaba a crear, y esta vez lo hice también a través de mi estilo. Disfruté cada momento planeando como vestirme, mezclando texturas, colores y detalles que reflejaran cómo me sentía. Mi intención era contar una historia — la mía — una que hablaba de redescubrirme, sentirme libre y disfrutar de las pequeñas cosas que hacen que todo valga la pena.
Caminar sus calles no fue solo turismo; fue reconectar con la versión más genuina de mí misma, la que se emociona con los pequeños detalles. Este viaje fue una pausa, una respiración profunda en medio del caos. Una forma de recordarme que todo lo que busco fuera, también vive dentro de mí.